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Viernes, 09 de septiembre de 2011. Lc 6, 39-42
“…si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro”
Al final seremos como el Maestro, porque si seguimos el aprendizaje del Amor, seremos otros Cristos, y al cielo solo entra Cristo, por eso el purgatorio es la purificación para alcanzar la plenitud del Amor
Nos fijamos en la nota, aun somos ciegos porque nos falta parecernos al Señor, nos falta hacer vida sus enseñanzas, nos falta purificar la intención de nuestra enseñanza de la fe, de nuestro particular apostolado… pero ¿Qué hacer? ¿Desesperarnos? ¡No! Todo lo contrario, reconocer que nos falta mucho y abandonarnos en quien ya lo hizo, ya lo vive, en María, el molde perfecto para transformarnos en Cristo.
Mamita, mujer de la mirada pura, de la mirada de fe, tu vez con claridad el camino, guíame, llévame de la mano, tú puedes ayudarme y darme tu recta intención para dejarme amar y para amar. Totus tuus.
¿Y a ti qué te dice Lucas 6, 39-42?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 6
De las 50 que hay en el archivo sobre este capítulo.
¡El fariseo que llevamos dentro!
Esteban Sánchez Lucas 6, 1-5
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Jessica Restrepo Lucas 6, 20-26
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Fredy Giraldo Lucas 6, 27-38
La respuesta de Judas
Gabriel López Lucas 6, 12-19
Amar con el corazón de Cristo
Jessica Restrepo Lucas 6, 36-38
Viernes 10 de septiembre de 2010. Lc 6, 39-42
Gabriel López Lucas 6, 39-42