Jueves 21 de octubre de 2010. Lc 12, 49-53
«Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo!» ¿Cómo no iba a desear que ese fuego ardiera? al ver a la humanidad sin la gracia santificante se encontraba con cadáveres espirituales. La agonía de Jesús era ver a la humanidad dominada por el pecado.
La obediencia de Cristo en la cruz nos trajo la redención y la salvación. De la misma manera la obediencia de nosotros a Cristo nos traerá la salvación, pero obedecer a Cristo es desobedecer a los que no quieren a Cristo y eso genera división. Seguir a Dios es dejar de seguir a los que no lo siguen a Él, incluso si esos que no lo siguen son nuestros padres o nuestros hermanos.
Primero está el Reino de Dios y después lo demás. Primero hay que seguir a Cristo sin importar qué haya que hacer para lograrlo (excepto algo pecaminoso). María, por ejemplo, dejó a un lado absolutamente todo para seguir a Dios. María renunció a su condición de soltera, renunció a sus sueños, renunció a su buen nombre, renunció a su voluntad, renunció a su familia.
Y yo, ¿a qué he renunciado por amor a Cristo?
Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.
¿Y a ti qué te dice Lucas 12, 49-53?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 12
De las 32 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Domingo, 01 de agosto de 2010. Lc 12,13-21. JR
Jessica Restrepo Lucas 12, 13-21
Siempre listos
Gabriel López Lucas 12, 35-38
Miércoles 20 de octubre de 2010. Lc 12, 39-48
Gabriel López Lucas 12, 39-48
No somos de este mundo
Gabriel López Lucas 12, 39-48
¡Qué importante es la vida de la gracia!
Jessica Restrepo Lucas 12, 1-7
Sigue la tentación
Gabriel López Lucas 12, 54-59