Hoy Jesús me dice: "Extiende la mano"
Lucas 6, 6-11 — lectura del día en Vatican News
Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

La ley judía decía que el sábado no se podía trabajar. Jesús peguntó a los escribas y fariseos: ¿qué está permitido hacer el sábado, el bien o el mal?
La pregunta no tira por el piso la ley, sino que le da el lugar que le corresponde. La ley no está ahí para cumplirla como un manual de instrucciones, porque si así fuera, los fariseos y escribas serían modelos a seguir. La ley no es para seguirla ciegamente, sino que está ahí para marcar un camino. La ley por sí sola es letra muerta.
Jesús lo sabía muy bien y al respecto dijo: "No vayan a creer que vine a anular la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas. Al contrario, vine a darles su verdadero significado" (Mt 5, 17).
Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com
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