Sábado, 18 de septiembre de 2010. Lc 8, 4-15
Reconocemos que la semilla de la Palabra de Dios siempre es fértil, quien hace que dé fruto o no, es la tierra donde cae o el crecimiento que tiene.
La semilla que cae en tierra buena, al crecer, da fruto al ciento por uno. Pero ¿Qué se necesita para crecer y dar fruto? El fruto solo se da cuando hay condiciones para que éste germine, pues no solo se necesita tierra buena sino que se tenga raíz y agua.
Ayúdame Virgen María a alcanzar a llegar a la tierra buena, que no me caiga de los brazos del Divino Sembrador sino hasta donde su voluntad me lleve -La tierra buena-, permítenos sentirnos necesitados de sus cuidados, alimentados de la fuente de la oración y teniendo raíces profundas de humildad llegaremos hacia nuestra patria Eterna que es el cielo.
La semilla que cae en tierra buena, al crecer, da fruto al ciento por uno. Pero ¿Qué se necesita para crecer y dar fruto? El fruto solo se da cuando hay condiciones para que éste germine, pues no solo se necesita tierra buena sino que se tenga raíz y agua.
Ayúdame Virgen María a alcanzar a llegar a la tierra buena, que no me caiga de los brazos del Divino Sembrador sino hasta donde su voluntad me lleve -La tierra buena-, permítenos sentirnos necesitados de sus cuidados, alimentados de la fuente de la oración y teniendo raíces profundas de humildad llegaremos hacia nuestra patria Eterna que es el cielo.
¿Y a ti qué te dice Lucas 8, 4-15?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 8
De las 22 que hay en el archivo sobre este capítulo.
22 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 19-21)
César Zuluaga Lucas 8, 19-21
(sin título)
Gabriel López Lucas 8, 16-18
(sin título)
Fredy Giraldo Lucas 8, 4-15
(sin título)
Fredy Giraldo Lucas 8, 1-3
Jesús se abandonó en manos de María su Madre
Gabriel López Lucas 8, 1-3
18 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 1-3)
Gabriel López Lucas 8, 1-3