Lunes, 25 de octubre de 2010. Lc 13, 10-17
Es impresionante que ésta mujer estuviese en la sinagoga a pesar de su enfermedad que era ocasionada por un espíritu, verdaderamente ella quería encontrarse con Jesús, por tanto una persona que busque al Señor, tarde o temprano termina recibiendo de Él la sanación, la liberación.
El demonio afectó considerablemente su cuerpo, así se percibía, y al ser curada de la enfermedad por la imposición de las divinas manos, consecuentemente también quedó libre del espíritu, y esto se debe a la misericordia de Dios que la ama profundamente y no desprecia un corazón que le busque con confianza.
Amado Señor y Redentor, aumenta nuestra fidelidad a ti, nuestra profundidad en el diálogo de amor, que es la oración, permítenos adorarte en la Eucaristía y acompañarte prisionero en el Sagrario, para darnos la verdadera libertad.
Santa María, ruega por nosotros. Amén.
El demonio afectó considerablemente su cuerpo, así se percibía, y al ser curada de la enfermedad por la imposición de las divinas manos, consecuentemente también quedó libre del espíritu, y esto se debe a la misericordia de Dios que la ama profundamente y no desprecia un corazón que le busque con confianza.
Amado Señor y Redentor, aumenta nuestra fidelidad a ti, nuestra profundidad en el diálogo de amor, que es la oración, permítenos adorarte en la Eucaristía y acompañarte prisionero en el Sagrario, para darnos la verdadera libertad.
Santa María, ruega por nosotros. Amén.
¿Y a ti qué te dice Lucas 13, 10-17?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
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De las 29 que hay en el archivo sobre este capítulo.
El Reino de los Cielos es como la Inmaculada
Gabriel López Lucas 13, 18-21
Jerusalén, Jerusalén
Gabriel López Lucas 13, 31-35
Domingo 22 de agosto de 2010. Lc 13, 22
Gabriel López Lucas 13, 22
Martes 26 de octubre de 2010.
Gabriel López Lucas 13, 18-21
Justicia y misericordia
Gabriel López Lucas 13, 22-30
(sin título)
Fredy Giraldo Lucas 13, 22-30