(sin título)
Domingo, 25 de septiembre de 2011. MT 21, 28-32
Cuando el Padre nos dice: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”, tenemos la opción de hacer su voluntad o no, pues a la final no vale lo que se diga, sino lo que se recapacite, lo que hacemos, lo que nos sintamos hijos y la profundidad de la relación que tenemos con el Padre. La petición la hace un papá que le pide un favor a su hijo, un favor por Hoy.
Dios no nos pregunta qué decimos sino que nos podría preguntar ¿Qué hiciste Hoy? ¿Cuánto amaste? El fariseo no sabría qué responder, pues lo que hacen no es igual a lo que dicen, entonces si no queremos caer en la tentación del fariseo, la diferencia está en la caridad, en la misericordia. Dime cuánto amas y te diré cuán lejos estás del fariseísmo.
Mamita, tú no solo dices un sí sino que haces lo que dices, eres la Mujer de la coherencia, eres el consuelo de Dios, que con tu presencia amorosa en mí vida, pueda todos los días amar más. ¡Totus Tuus!
¿Y a ti qué te dice Mateo 21, 28-32?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 21
De las 11 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Martes 14 de diciembre de 2010.
Gabriel López Mateo 21, 28-32
Lunes 13 de diciembre de 2010
Gabriel López Mateo 21, 23-27
Vino bueno, de manos de la Inmaculada
Gabriel López Mateo 21, 33-43.45-46
Dios olvida lo malo y recuerda lo bueno
Gabriel López Mateo 21, 33-43.45-46
Lunes, 13 de diciembre de 2010. Mt 21, 23-27
Jessica Restrepo Mateo 21, 23-27
El trabajo en la Viña
Jessica Restrepo Mateo 21, 33-43.45-46