Miércoles, 25 de agosto de 2010. Mt 23, 27-32
La devoción de los fariseos y escribas es hipócrita, presuntuosa y externa, y Dios, que ve los corazones y no las apariencias, descubre las verdaderas intenciones las cuales estaban llenas de crímenes y mentira.
¿Cómo esta nuestro corazón? Quizás abundante de miseria y pecado igual que los fariseos, pero la clave es reconocernos necesitados de Dios, no presumirnos salvos, sino pedir humildemente misericordia, fidelidad y la gracia.
¡Cuán necesaria es la contrición! Mamita, que por tu intercesión el Espíritu Santo ilumine mi entendimiento, me llene de humildad y me sienta necesitada de Dios en todo momento. Amén.
¿Cómo esta nuestro corazón? Quizás abundante de miseria y pecado igual que los fariseos, pero la clave es reconocernos necesitados de Dios, no presumirnos salvos, sino pedir humildemente misericordia, fidelidad y la gracia.
¡Cuán necesaria es la contrición! Mamita, que por tu intercesión el Espíritu Santo ilumine mi entendimiento, me llene de humildad y me sienta necesitada de Dios en todo momento. Amén.
¿Y a ti qué te dice Mateo 23, 27-32?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 23
De las 26 que hay en el archivo sobre este capítulo.
v vs. V = vanidad versus Verdad
Gabriel López Mateo 23, 1-12
La doble moral del mundo es la que critica Jesús en este evangelio
Gabriel López Mateo 23, 13-22
Entre lo esencial y lo accesorio
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Coherencia en la debilidad
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¿Celo o celos?
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(sin título)
Gabriel López Mateo 23, 1-12