Saltar al contenido
← Buscar en el archivo

Martes 18 de mayo de 2010. Jn 17, 1-3.

Gabriel López Juan 17, 1-3

«Esta es la vida eterna: conocerte a ti, único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesús, el Cristo». ¿Cómo es posible que la vida eterna consista en conocer a alguien? ¿qué quiere decir esta expresión? ¿será correcto decir que el conocimiento salva? Pues, creo que en este caso concreto sí.

Conocer a Cristo es conocer al salvador; conocer al salvador es escuchar sus palabras. Escuchar sus palabras y saber que son del salvador del mundo y de los hombres nos mueve a amarlo y el amarlo a servirlo. Finalmente, conocer es amar y amar es conocer.

María conocía muy bien a Dios puesto que vivía constantemente en oración y meditación. María conocía a Dios porque en el silencio Dios habla. María conocía muy bien a Dios porque Dios se deja ver por los puros de corazón y se revela de una manera especial a los que lo buscan con sincero corazón.

Jesús, concédeme conocerte más y más. Concédeme acercarme más a ti por medio del corazón de María. Concédeme amarte más.

Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.

Gabriel López

¿Y a ti qué te dice Juan 17, 1-3?

Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.

Escribir mi meditación

Otras meditaciones sobre Juan 17

De las 17 que hay en el archivo sobre este capítulo.

Ver las 17 sobre Juan 17 →