(sin título)
Sábado, 24 de marzo de 2012. Jn 7,40-53.
Varios versículos de este evangelio y Jesús no pronuncia ninguna palabra, todos discutían sobre si era o no el Mesías, hablaban de su origen y de su intensión de tomarle preso, y Él no salió a defenderse y a la final todos terminaron yéndose para su casa, terminaron encerrándose en si mismo y siguiendo con sus mismas ideas.
Ah mi Señor! Cuán lejos podemos tenerte si no nos preocupamos por tener un profundo, personal y constante encuentro contigo, que nos lleve a descubrirte en el día a día, en todo instante. Ayúdanos mamá a vivir más profundamente nuestra vida con Cristo y a que no nos quedemos en datos, ni en aspectos frívolos sino que ahondemos en el corazón traspasado, doliente y vivo del Señor. Amén
¿Y a ti qué te dice Juan 7, 40-53?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Juan 7
De las 11 que hay en el archivo sobre este capítulo.
La hora de Jesús
Gabriel López Juan 7, 1-2.10.25-30
A Dios no se le puede poner bozal
Gabriel López Juan 7, 40-53
Incógnito?
Linda Medina Juan 7, 1-2.10.25-30
La soberbia es la anorexia del alma
Gabriel López Juan 7, 1-2.10.25-30
Evangelio según San Juan 7,1-2.10.25-30.
Gabriel López Juan 7, 1-2.10.25-30
Astutos como serpientes y mansos como palomas.
Jessica Restrepo Juan 7, 1-2.10.25-30