Miércoles, 05 de mayo de 2010. Juan 15,1-8 JR
Hoy el Señor nos da una lección para perseverar y para dar fruto:
1. “a todo el que da fruto lo poda”: el Señor nos poda en la medida de la docilidad a la gracia, a la consagración total a Jesús por María, pues en la vivencia del Evangelio diario nos podemos conocer mejor a nosotros y a Dios, reconociendo todos los días los pecados e imperfecciones que debemos cambiar y la infinita acción y misericordia que nuestro Señor ha tenido con nosotros, si le escuchamos y obedecemos, Él nos ira limpiando.
2. Permanecer en Él: permanecer lo ha repetido muchas veces en el texto, ¿Por qué? Quizás porque es lo que mas olvidamos, somos demasiado infieles, nos dejamos seducir por el mundo, demonio y carne, y con sutileza nos alejamos de su amor, incluso bajamos la vigilancia, por un solo día en que disminuyamos la cantidad y/o calidad en la oración, se reduce el contacto e intimidad con quien es el motor de la vida. Permanecer es sinónimo de humildad, solo permanece el que reconoce su miseria, su debilidad, el que tiene su confianza puesta en Dios y desconfía totalmente de sí, así como María, nuestra mamá que permaneció fiel en todo momento, tanto en Cana como en el calvario.
Gracias Señor porque tus discípulos tienen tal dignidad, por Ti, por el Maestro, por el que enseña, alimenta, ama, dirige, nutre.
Jessica Restrepo
1. “a todo el que da fruto lo poda”: el Señor nos poda en la medida de la docilidad a la gracia, a la consagración total a Jesús por María, pues en la vivencia del Evangelio diario nos podemos conocer mejor a nosotros y a Dios, reconociendo todos los días los pecados e imperfecciones que debemos cambiar y la infinita acción y misericordia que nuestro Señor ha tenido con nosotros, si le escuchamos y obedecemos, Él nos ira limpiando.
2. Permanecer en Él: permanecer lo ha repetido muchas veces en el texto, ¿Por qué? Quizás porque es lo que mas olvidamos, somos demasiado infieles, nos dejamos seducir por el mundo, demonio y carne, y con sutileza nos alejamos de su amor, incluso bajamos la vigilancia, por un solo día en que disminuyamos la cantidad y/o calidad en la oración, se reduce el contacto e intimidad con quien es el motor de la vida. Permanecer es sinónimo de humildad, solo permanece el que reconoce su miseria, su debilidad, el que tiene su confianza puesta en Dios y desconfía totalmente de sí, así como María, nuestra mamá que permaneció fiel en todo momento, tanto en Cana como en el calvario.
Gracias Señor porque tus discípulos tienen tal dignidad, por Ti, por el Maestro, por el que enseña, alimenta, ama, dirige, nutre.
Jessica Restrepo
¿Y a ti qué te dice Juan 15, 1-8?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Juan 15
De las 39 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Lunes 10 de mayo de 2010. Jn 15, 26-27; 16, 4 GJ
Gabriel López Juan 15, 26-27
La vid y la Vida
Gabriel López Juan 15, 1-8
Mayo 14 , Juan 15, 9-17
Gabriel López Juan 15, 9-17
Evangelio según San Juan 15,9-17.
Gabriel López Juan 15, 9-17
Lunes, 10 de mayo de 2010. Juan 15,26-16,4a JR
Jessica Restrepo Juan 15, 26-16,4
Dios al alcance de la mano
Gabriel López Juan 15, 9-17