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De cara a Dios

Jessica Restrepo Mateo 12, 1-8

Viernes, 15 de julio de 2011. Mt 12, 1-8

Si los discípulos tenían hambre y era sábado ¿Por qué no se aguantaron? ¿Por qué empezaron a comer? Porque también hay que tener caridad con el cuerpo, porque hay que darle lo necesario. Ahora bien, esto no se puede volver excusa para caer en gula o aprovecharse de manjares, pues los discípulos comieron para calmar el hambre, porque si hubiese sido exclusivamente por placer hubieran hecho pan, pero se limitaron a tomar lo que necesitaban para la necesidad inmediata.

¿Jesús  reprendió a sus discípulos? ¡No! Él les permitió comer y les defendió ante los fariseos, porque en ellos había recta intención. Todo lo que hagamos debe estar ordenado al Amor, debemos contar con Dios y hacerlo convencidos en que estamos en su presencia, así nuestra intención y nuestras obras estarán de cara a Él. Esto es vivir nuestra consagración.

Virgen Santísima, que cada obra que haga, por natural que sea, este unida a ti y contigo a la Divina Voluntad, porque así tendrá valor de eternidad. Gracias mamá por acompañarme en cada cosa que hago, en cada acto, gracias por tu compañía incondicional.

¿Y a ti qué te dice Mateo 12, 1-8?

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