Hay que tener abiertos los ojos del espiritu
Dios desea acercarse al hombre, Dios quiere dirigirle sus palabras, mostrarle su rostro porque busca la intimidad con él. Jesús, pues, con su presencia lleva a cumplimiento el deseo de Dios en ese acercamiento; Esto se hace realidad en el pueblo de Israel, pueblo escogido por Dios para recibir sus palabras. Por esto, dice que «no penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento». Viene a enriquecernos, a iluminarnos para que los hombres conozcamos el verdadero rostro de Dios y podamos entrar en intimidad con Él.
De este modo, menospreciar las indicaciones de Dios, por “insignificantes” que sean, permite un conocimiento escaso de Él y, por eso, se es tenido por pequeño el Reino del Cielo. Los que quieren ver a Dios, sólo necesitan tener los ojos del espíritu abiertos…, pero algunos hombres los tenemos empañados».
De este modo, menospreciar las indicaciones de Dios, por “insignificantes” que sean, permite un conocimiento escaso de Él y, por eso, se es tenido por pequeño el Reino del Cielo. Los que quieren ver a Dios, sólo necesitan tener los ojos del espíritu abiertos…, pero algunos hombres los tenemos empañados».
Mi Santa María concédeme buscar en la oración seguir con gran fidelidad todas las indicaciones del Señor, para así llegar a una gran intimidad con Él y, por tanto, ser tenida por grande en el Reino del Cielo.
PAZ Y BIEN