Domingo, 05 de septiembre de 2010. Lc 14,25-33
¿No hay que amar a padre y a madre, a la mujer y a los hijos, hermanos y hermanas, y hasta la propia vida? El Señor no dice que no haya que amarlos, sino que hay que amarlo más a El, ponerlo primero, amarlo sobre todas las cosas, y luego poder amar al prójimo como sí mismos.
Creo que Jesús nos responde en los ejemplos que pone, porque si nuestra meta es la santidad y no hay santo sin amor a Dios, debemos proponernos la forma de disponernos para dejarnos amar, tener hábitos santos, para que Dios no pase a un segundo plano y en consecuencia, se pondrá en el lugar que se merece, habrá renuncias porque será un tiempo no negociable, exclusivo de quien debe Reinar en nuestro corazón, y no sólo de tiempo sino también de disposición, de consultarle primero al amor, de compartir las luchas, las alegrías, los sufrimientos con ÉL.Mamita María, nos hemos dado cuenta que no somos capaces de luchar contra el ejército de los apegos, contra los enemigos del alma que nos vienen a atacar, ¡somos demasiado débiles! Pero con tu auxilio venceremos, tu intercedes para que se transforme el agua insípida en el mas delicioso vino, tu nos enseñar a utilizar todas las armaduras de la gracia para que tu inmaculado corazón triunfe en nosotros y en toda la humanidad. Amen
¿Y a ti qué te dice Lucas 14, 25-33?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 14
De las 15 que hay en el archivo sobre este capítulo.
¡Solo esto es mío y solo mío!
Esteban Sánchez Lucas 14, 25-33
¿Quién dijo que hacer caridad es fácil?
Gabriel López Lucas 14, 12-14
Quien valora el sacrificio?
Linda Medina Lucas 14, 12-14
Sábado, 30 de octubre de 2010. Lc 14, 1. 7-11
Jessica Restrepo Lucas 14, 1.7-11
Estamos necesitados
Linda Medina Lucas 14, 15-24
Atrás
Gabriel López Lucas 14, 1.7-11