(sin título)
Domingo, 11 de septiembre de 2011. Mt 18, 21-35
Al ver el empleado su enorme deuda pide paciencia al rey, pero él no hace caso a quien le pide paciencia. Muchas veces nuestro comportamiento es igual, queremos que Dios y todas las personas que nos rodean nos tengan paciencia, nos comprendan la fragilidad; sin embargo, nosotros nos somos pacientes con los dos demás ¡qué contradictorio!
El cielo, lo vivimos desde ya con la siguiente lógica: recibimos alegremente el perdón de Dios y damos perdón; recibimos el amor de Dios y damos su amor. Para poder hacerlo debemos estar convencidos de la magnitud de la misericordia de nuestro Señor.
Dice la RAE que la paciencia es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse y esta gracia solo se recibe del Señor, teniendo su mismo corazón, su mismos sentimientos, estando totalmente unidos a Él como la Inmaculada.
Madre Santísima, que tu paciencia heroica, me llene y me alcance la misma acción amorosa de Cristo. Totus Tuus.
¿Y a ti qué te dice Mateo 18, 21-35?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 18
De las 33 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Martes 7 de diciembre de 2010.
Gabriel López Mateo 18, 12-14
Jueves, 12 de agosto de 2010. Mt 18, 21-19, 1
Jessica Restrepo Mateo 18, 21-19,1
Un pastor que quería su rebaño
Gabriel López Mateo 18, 1-5.10.12-14
¡El reino de los cielos se parece al que perdona!
Jessica Restrepo Mateo 18, 21-35
Jesús era como nosotros
Gabriel López Mateo 18, 1-5.10.12-14
(sin título)
Gabriel López Mateo 18, 21-19,1