Contemplando a Cristo
Jueves, 15 de diciembre de 2011. Lc 7, 24-30
Los publicanos bendijeron a Dios al oír a Jesús hablar de Juan y al haber ellos recibido el bautismo. ¡Si comprendiéramos lo que es ser hijos de Dios! En definitiva la alabanza verdadera brota del corazón del hombre que reconoce a su Señor grande y misericordioso para con él, que sabe que aun siendo el más pequeñito en el cielo es ser grandiosa e inmensamente felices. Juan contempla a Cristo, María contempla a Cristo... ¿nosotros a quién contemplamos?
¿Qué esperamos al contemplar a Jesús Eucaristía? ¿Qué buscamos en el Señor? ¿Grandiosidad o sencillez? ¿El Mesías? ¿El redentor? Sí Señor, queremos mirarte tal cual eres, dejarnos amar por ti, sumergirnos en tu amor, verte con los ojos de María, verte en cada acontecimiento, verte en la alegría y en el dolor, aceptarte en nuestro corazón y bendecirte junto con nuestra madre por toda la eternidad, que mi lengua cate tus alabanzas, y aun desde mi limitación de contemple, te adore, te espere, te ame.
¿Y a ti qué te dice Lucas 7, 24-30?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 7
De las 29 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Martes 14 de septiembre de 2010. Lc 7, 11-17
Gabriel López Lucas 7, 11-17
(sin título)
Fredy Giraldo Lucas 7, 11-17
A Cristo hay que vivirlo
Gabriel López Lucas 7, 24-30
(sin título)
Jessica Restrepo Lucas 7, 11-17
(sin título)
Fredy Giraldo Lucas 7, 1-10
El dolor humano no es ajeno al amor divino
Gabriel López Lucas 7, 11-17