Viernes, 20 de agosto de 2010. Mt 22,34-40
El doctor de la ley quería poner a prueba a Jesús, así muchos fariseos lo intentaban y en ocasiones nuestro Señor respondía con otra pregunta y los cuestionaba, sin embargo, en este momento responde y creo que lo hacia con la intención de evangelizar a los que estaban allí, a los que tenían recta intención y que lo buscaban con sincero corazón.
Mi Señor, en aquella época no había tanta claridad como la que tenemos hoy de estos mandatos principales, y es de resaltar tu extraordinaria síntesis de la ley, es la propuesta coherente, es todo un reto para el ser humano, es la realizacion plena de nuestro ser, por eso, imploro tu Santo Espíritu para que me dirija y guie con humildad y sabiduría.
Bienaventurada Virgen María, Madre del Amor, enséñame a amar!
Mi Señor, en aquella época no había tanta claridad como la que tenemos hoy de estos mandatos principales, y es de resaltar tu extraordinaria síntesis de la ley, es la propuesta coherente, es todo un reto para el ser humano, es la realizacion plena de nuestro ser, por eso, imploro tu Santo Espíritu para que me dirija y guie con humildad y sabiduría.
Bienaventurada Virgen María, Madre del Amor, enséñame a amar!
¿Y a ti qué te dice Mateo 22, 34-40?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 22
De las 15 que hay en el archivo sobre este capítulo.
El Reino de los Cielos se parece a un banquete
Gabriel López Mateo 22, 1-14
El pecado es amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios
Gabriel López Mateo 22, 1-14
La Cruz
Gabriel López Mateo 22, 34-40
Sólo Dios
Gabriel López Mateo 22, 34-40
Santos vs mundo
Gabriel López Mateo 22, 34-40
María, llave del Amor
Jessica Restrepo Mateo 22, 34-40