(sin título)
MARTES 26 DE OCTUBRE DEL 2010
Lucas 13, 18-21
Nuestro Señor Jesucristo, nació de una Mujer sencilla y humilde, de un hombre pobre y humilde, nació en un hogar humilde y lleno de pobreza, pero con una riqueza espiritual tal que solo se respiraba santidad y así como vivió en la casita de Nazaret, pobre y humilde, así murió como el hombre más pobre de todos los hombres, Dios nos mostro con su pobreza, lo que quería con los hombres y por eso vino por los sencillos de corazón y por las personas que fueran humildes, capaces de renunciar a sus ideas y riquezas físicas y espirituales, para recibir el plan de Dios que Cristo venía a dar a la humanidad, para hacerlos ricos del reino de los cielos que es Él mismo. Por eso Cristo enseña el reino de los cielos con unas parábolas sencillas que cualquier persona puede entender, con esto nos quiere enseñar que el reino de los cielos es para todos los hombre de todos los estados, pobres y ricos, sanos y enfermos, hombres y mujeres, en Cristo no hay personas importantes, todos somos importantes para Él, no hay exclusividades, como la que nos quiere enseñar el mundo hoy.
El reino de Dios al que se refiere Cristo, con el granito de mostaza, es a que nosotros que somos los agricultores de nuestras almas, sembremos el grano de el amor en nuestros corazones para que crezcan y en el puedan residir todas las personas a las cuales Dios pide que amemos, que seamos la levadura que haga crecer el amor en las otras personas hacia Dios, como dice en otra parte: que seamos los que llevemos la palabra de Dios a todos los hombres.
La Mujer que menciona Cristo en la parábola no se refiere más perfectamente, que a la Virgen María, porque en ella se deposito la levadura que iba a hacer fermentar el amor en los corazones de todos los hombres, Cristo nuestro Salvador, Ella es la mujer que llevo la masa, la humanidad a la más alta cumbre para recibir al Mesías. Madre concédenos un corazón senillo y humilde para amar más perfectamente a tu Hijo bendito.
Sant´Antonio prega per me.
Lucas 13, 18-21
Nuestro Señor Jesucristo, nació de una Mujer sencilla y humilde, de un hombre pobre y humilde, nació en un hogar humilde y lleno de pobreza, pero con una riqueza espiritual tal que solo se respiraba santidad y así como vivió en la casita de Nazaret, pobre y humilde, así murió como el hombre más pobre de todos los hombres, Dios nos mostro con su pobreza, lo que quería con los hombres y por eso vino por los sencillos de corazón y por las personas que fueran humildes, capaces de renunciar a sus ideas y riquezas físicas y espirituales, para recibir el plan de Dios que Cristo venía a dar a la humanidad, para hacerlos ricos del reino de los cielos que es Él mismo. Por eso Cristo enseña el reino de los cielos con unas parábolas sencillas que cualquier persona puede entender, con esto nos quiere enseñar que el reino de los cielos es para todos los hombre de todos los estados, pobres y ricos, sanos y enfermos, hombres y mujeres, en Cristo no hay personas importantes, todos somos importantes para Él, no hay exclusividades, como la que nos quiere enseñar el mundo hoy.
El reino de Dios al que se refiere Cristo, con el granito de mostaza, es a que nosotros que somos los agricultores de nuestras almas, sembremos el grano de el amor en nuestros corazones para que crezcan y en el puedan residir todas las personas a las cuales Dios pide que amemos, que seamos la levadura que haga crecer el amor en las otras personas hacia Dios, como dice en otra parte: que seamos los que llevemos la palabra de Dios a todos los hombres.
La Mujer que menciona Cristo en la parábola no se refiere más perfectamente, que a la Virgen María, porque en ella se deposito la levadura que iba a hacer fermentar el amor en los corazones de todos los hombres, Cristo nuestro Salvador, Ella es la mujer que llevo la masa, la humanidad a la más alta cumbre para recibir al Mesías. Madre concédenos un corazón senillo y humilde para amar más perfectamente a tu Hijo bendito.
Sant´Antonio prega per me.
¿Y a ti qué te dice Lucas 13, 18-21?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 13
De las 29 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Miércoles, 27 de octubre de 2010. Lc 13, 22-30
Jessica Restrepo Lucas 13, 22-30
La edad del burro
Gabriel López Lucas 13, 31-35
Domingo 22 de agosto de 2010. Lc 13, 22
Gabriel López Lucas 13, 22
Con Cristo las lágrimas tienen otro sabor
Gabriel López Lucas 13, 1-9
La ley por la caridad
Gabriel López Lucas 13, 10-17
Querer e intentar
Jessica Restrepo Lucas 13, 22-30