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Miércoles, 21 de septiembre de 2011. Mt 9, 9-13
Jesús llama a Mateo, lo mira y se dirige a él, invitándole a seguir, y curiosamente el lugar donde van es la casa de este hombre. Cuando Jesús nos invita a la conversión el primer lugar donde debemos verle y seguirle es nuestra propia alma, nuestro espíritu, debemos ver su acción de médico del alma.
Jesús come con nosotros, hace lo natural, ¿Cuánto mas no lo hará si estamos en gracia? Con el Señor cada acción cobra valor, en una comida propicia la conversión, en una mirada transforma, en un encuentro transforma lo más íntimo.
Mamita María, hoy viene Jesús a mi alma, y que en la cena de amor, encuentre un delicioso manjar en mi preparado por ti, pues lo que tengo para darle al Señor es entregado, ordenado y elaborado por ti, quiero ser dócil a ti, mi tierna madre.
¿Y a ti qué te dice Mateo 9, 9-13?
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Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 9
De las 36 que hay en el archivo sobre este capítulo.
La Misión
Jessica Restrepo Mateo 9, 32-38
Jesús y su club de fans
Gabriel López Mateo 9, 32-38
El mayor milagro es ser perdonado
Linda Medina Mateo 9, 1-8
(sin título)
Gabriel López Mateo 9, 32-38
(sin título)
Fredy Giraldo Mateo 9, 9-13
Pocos trabajadores: no porque sean pocos, sino porque creen pocos
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