Mt 8, 28 – 34 AA
Jesús lo echamos muchas veces de nuestras vidas por cosas buenas y sabias que él hace en nuestra vida. El Señor está allí para disponer de nosotros y ayudarnos en los momentos de debilidad y necesidad y hace proezas grandes, destruye el poder del mal y sana los corazones heridos, lastimosamente muchas veces no reconocemos esa obra sanadora de Dios y vemos es una distorsión que nos lleva a negarnos al amor misericordioso que él nos quiere dar.
El Señor expulsa los endemoniados y los manda al lugar que se merecen, los echa y libra el hombre de la acción del demonio. Ellos reconocen que él es el Mesías, el hijo de Dios que ha venida a acabar con ellos. De esta forma podemos ver el pavor del demonio al poder de Dios, Dios es omnipotente y este poder lo usa para defendernos y liberarnos.
Oh Jesús enséñanos a entender tu poder y tu amor misericordioso, a entender lo que revelan incluso los demonios al verte que eres el hijo de Dios, nuestro salvador.
¡A ti madre querida, enséñanos a amar!
"Ad Maiorem Dei Gloriam per Mariam"
¿Y a ti qué te dice Mateo 8, 28-34?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 8
De las 24 que hay en el archivo sobre este capítulo.
Lunes 29 de noviembre de 2010.
Gabriel López Mateo 8, 5-11
Rectificar la intención
Jessica Restrepo Mateo 8, 18-22
Evangelio según San Mateo 8, 18 al 22
Gabriel López Mateo 8, 18
Junio 26 2010 Mt 8, 5-17 AA
Alfer Aristizábal Mateo 8, 5-17
Más que la fe del centurión hay que destacar su amor
Gabriel López Mateo 8, 5-11
Confía en mí 2
Gabriel López Mateo 8, 23-27