Martirio
EVANGELIO
Jn 15, 26-27; 16, 1-4.
El EspĂritu de la verdad darĂĄ testimonio de mi.
Lectura del santo Evangelio segĂșn san Juan.
En aquel tiempo, dijo JesĂșs a sus discĂpulos: «Cuando venga el Defensor, que os enviarĂ© desde el Padre, el EspĂritu de la verdad, que procede del Padre, Ă©l darĂĄ testimonio de mĂ; y tambiĂ©n vosotros darĂ©is testimonio, porque desde el principio estĂĄis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleĂ©is. Os excomulgarĂĄn de la sinagoga; mĂĄs aĂșn, llegarĂĄ incluso una hora cuando el que os dĂ© muerte pensarĂĄ que da culto a Dios. Y esto lo harĂĄn porque no han conocido ni al Padre ni a mĂ. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordĂ©is de que yo os lo habĂa dicho».
QuĂ© fĂĄcil y que difĂcil al mismo tiempo es salvarse, digo fĂĄcil por que ante las persecuciones de los cristianos el dolor es inmediato sino fuera asĂ la muerte de un buen cristiano, le tocarĂa sangrar lentamente toda su vida para gozar de Dios en una eternidad. Pero este tema no es tan fĂĄcil como parece tambiĂ©n es difĂcil por que dar la vida en el martirio y pensar que su vida termina en manos de otros hermanos y que no hay otro camino que tener esperanza sin dudar ni un segundo, esto es de valientes, realmente de valientes.
"Danos Señor la gracia de poder desear morir en brazos de nuestra santa y amada iglesia y de morir tomados de la mano con todos estos buenos cristianos que ha tenido esperanza y han muerto por amor a ti y a la iglesia"
