Sábado 9 de octubre de 2010. Lc 11, 27-28
Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voy en medio de la multitud y le dijo: «Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron. Feliz María porque te dio a luz y te crió. Feliz tal madre que puede tenerte a ti como hijo».
Jesús respondió: «Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».
La mujer volvió a gritar: «precisamente por eso, feliz María, porque es la única que ha escuchado perfectamente la Palabra de Dios y nadie como ella la ha vivido. Feliz María que no sólo te tiene a ti por Madre, sino al Espíritu por esposo y es la hija del Padre. Felices los que se acercan a Ella porque encontrarán la debilidad de Dios, la omnipotencia suplicante, la medianera de todas las gracias, la estrella del mar.
Felices los que se acercan a Ella porque llegarán inmediatamente a ti. Felices los que la tienen por madre, porque entrarán en el molde perfecto del que saliste tú».
Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.
¿Y a ti qué te dice Lucas 11, 27-28?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Lucas 11
De las 61 que hay en el archivo sobre este capítulo.
¿Por qué no veían?
Gabriel López Lucas 11, 14-23
Pureza de intención
Linda Medina Lucas 11, 37-41
En adoración perpetua
Gabriel López Lucas 11, 1-4
Viernes 8 de octubre de 2010. Lc 11, 15-26
Gabriel López Lucas 11, 15-26
(sin título)
Gabriel López Lucas 11, 27-28
Sólo con un crucifijo basta
Gabriel López Lucas 11, 29-32