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13 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 21-35)

Gabriel López Mateo 18, 21-35

Mateo 18, 21-35 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano’’.

Pedro pregunta por perdonar las ofensas y Jesús responde con una parábola sobre deudas y dinero. ¿Acaso son lo mismo? Claro que no, pero no hay mejor manera para explicar las ofensas: como una deuda.
Una ofensa es una deuda de verdad, de tiempo, de respeto.
Las deudas se cobran, como hizo el rey, pero también se perdonan como hizo el rey. Sin embargo, el rey solo perdonó la deuda 1 vez, no 70 veces 7. Entonces, ¿se debe perdonar una o muchas veces? ¿O será que este pasaje no habla de cuantas veces perdonar sino de perdonar porque somos perdonados?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

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