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Pedagogo de mi alma

Gabriel López Mateo 14, 22-36
MATEO 14, 22-36

Jesús es el pedagogo perfecto, poco a poco va enseñando al alma, la va guiando hacia el cielo, le permite las tentaciones que luego le van a hacer más fuerte, le permite vivir lo que luego tendrá que ayudar a otros a vivir, es el proceso natural por el que debemos pasar, en la medida que se crece se van aprendiendo nuevas cosas, ¿que tal donde a un niño de jardín le enseñaran cosas de tercero de primaria? simplemente no está preparado para aprender eso y si le dicen: en 2 años debes saber multiplicar, dividir, y en unos años más debes aprenderte las fórmulas algebraicas, etc... seguramente el niño se muere de susto y prefiere no seguir estudiando.
Eso comprende Dios en nuestras almas, si en un retiro nos dijeran: para ser santo necesitas mortificarte,ayunar, orar muchoo rato, abnegarte, sufrir... quizas no tomariamos la decisión de seguir a Cristo, realmente uno empieza visitando a Jesús 5 minutos, no comiendose un dulce... y así poco a poco Dios en la medida que da exige más pero jamás sin llevarnos un proceso de aprendizaje : Maestro-discípulo.
¿a que voy con todo esto?

A que eso mismo estaba haciendo Jesús con Pedro, fortaleciendo su fe, enseñandole a confiar, para eso le permitió ese hundimiento, y fue formando su alma y preparandola para la misión que le encomendaba, ¡ que misión para necesitar abandono en el amor de Dios!

En conclusión: Dios prepara el alma, dándole lo que le pide.

María y tú eres la mamá que levanta después de cada intento fallido, te suplico guies mi alma a Jesús a pesar de tormentas, que yo confie! os amo

¿Y a ti qué te dice Mateo 14, 22-36?

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