Lunes 28 de junio de 2010. Mt 8, 18-22
El llamado de Jesús es definitivo y total pero todos tenemos respuestas o excusas para no atender. Siempre hay una razón para retardar la respuesta o para no atenderla: la familia, los negocios, el tiempo, las responsabilidades, la comodidad, etc. Al fin de cuentas estamos demasiado ocupados como para responder.
Danos, Señor, sed de almas. Sabemos que estás sediento de almas que se acerquen a ti. ¿Cómo ayudarte?
María, madre amada, enciende en nuestro pecho el amor ardiente a nuestro Señor. Que nuestro corazón se ensanche de amor por Jesús y que no encontremos tranquilidad sino en Cristo. Te autorizo para que no me dejes en paz hasta que no atienda al llamado que Dios me hace.
¿Y a ti qué te dice Mateo 8, 18-22?
Puedes escribir tu propia meditación sobre este mismo texto. Se publica aquí con tu nombre.
Escribir mi meditaciónOtras meditaciones sobre Mateo 8
De las 24 que hay en el archivo sobre este capítulo.
El carpintero que sabía más de aguas que los marineros
Gabriel López Mateo 8, 23-27
Mt 8, 28 – 34 AA
Alfer Aristizábal Mateo 8, 28-34
Seguir a Jesús
Gabriel López Mateo 8, 18-22
Sábado, 26 de junio de 2010. Mateo 8, 5-17 JR
Jessica Restrepo Mateo 8, 5-17
Dios no duerme
Linda Medina Mateo 8, 23-27
Lunes, 28 de junio de 2010. Mateo 8, 18-22 JR
Jessica Restrepo Mateo 8, 18-22